Radiofrecuencia

La radiofrecuencia de energía (RF) es una tecnología nueva y prometedora para el tratamiento no quirúrgico del contorno del cuerpo, la eliminación de la grasa y la reducción de la celulitis.

La energía pura de radiofrecuencia utilizada de manera individual o como complemento a otros tratamientos estéticos te ayudará a conseguir una figura más estilizada y un mejor contorno corporal. La eficacia de este tipo de tratamiento elimina gran parte de la grasa acumulada haciendo de este modo que desaparezca la celulitis y la piel de naranja.

La radiofrecuencia funciona con un calentamiento profundo y controlado de las capas de grasa bajo la piel. Los efectos que produce son un endurecimiento de los tejidos y un aumento de la circulación sanguínea. Este aumento de la circulación hace que los depósitos de grasa sean drenados por el sistema linfático, reduciendo así la apariencia de la celulitis. La mayoría de la gente que utiliza las actuales tecnologías de radiofrecuencia debería ver al menos una ligera mejoría en su tono de piel, una reducción temporal en la apariencia de la celulitis y la pérdida de centímetros en el contorno general.

Radiofrecuencia

Los riesgos de la radiofrecuencia son mínimos y el tiempo de inactividad al que debe someterse el paciente tras el tratamiento también. Al ser una técnica no invasiva, la persona que se realiza un tratamiento con radiofrecuencia, no necesita un periodo de recuperación excesivo y puede volver al trabajo al día siguiente sin problema alguno.

El precio de la radiofrecuencia puede variar en función de la cantidad de áreas a tratar y la superficie de las mismas. También difiere dependiendo del tipo de máquina de radiofrecuencia utilizada.

Qué es la radiofrecuencia

Técnicamente hablando, la radiofrecuencia son las oscilaciones (ondas) de los campos eléctricos y magnéticos. Es la más baja de las frecuencias de radiación electromagnética en el espectro, que se extiende desde las ondas de radio, microondas, infrarrojo, ultravioleta, rayos X, hasta los rayos gamma.

Si comparamos los métodos no invasivos (procedimientos que no implican la destrucción de la capa externa de la piel) que existen para reducir la celulitis, la energía de radiofrecuencia se diferencia del láser (luz) en que esa energía de la luz tiende a dispersarse o a absorberse en las capas superiores de la piel, por lo que difícilmente puede proporcionar suficiente calor en las capas más profundas, sin dañar la superficie de la piel.

Los láseres por lo tanto, pueden ayudar a tratar afecciones en la dermis superior, como por ejemplo mejorar las líneas finas, arrugas y la textura de la piel. La energía de radiofrecuencia sin embargo, es capaz de penetrar más profundamente en la piel y afectar a la dermis profunda y capas subcutáneas, causando endurecimiento y mejoras en la estructura del tejido subyacente, pero con poco cambio en la textura de la piel.

Qué hacer antes de tratamiento de Radiofrecuencia

Debes tratar de evitar hacer cualquier cosa que pueda irritar tu piel inmediatamente antes del tratamiento. Esto incluye tomar el sol (ya se manera natural o artificial). Los profesionales tratarán a alguien que tiene quemaduras de sol ya que serían más propensos a sufrir el dolor al añadir calor a la piel ya dañada. Sin embargo, si solo tienes la piel bronceada no pasa nada.

Algunas mujeres sienten que tanto su piel como otras partes del cuerpo son más sensibles durante el ciclo menstrua por lo que, si es éste tu caso, es posible que prefieras realizarte el tratamiento en cualquier otro momento del mes. Ten en cuenta este detalle a la hora de pedir cita a tu especialista.

Radiofrecuencia

Procedimiento de radiofrecuencia

Es muy importante que recojas todas tus dudas con respecto al tratamiento antes de comenzarlo. De este modo, podrás consultar con el profesional que vaya a tratarte antes de realizarlo. Tu médico debe ser capaz de responder a todas las preguntas que te surjan. Lo más probable es que el especialista te pregunte por tu historial médico y, en muchas ocasiones es necesario firmar un consentimiento antes de comenzar el tratamiento. Este consentimiento incluye la declaración de que se han comprendido todos los riesgos y beneficios de la radiofrecuencia por lo que, antes de firmar, debes asegurarte que lo comprendes todo.

También es posible que te hagan fotografías para ver el antes y el después del tratamiento.

Dependiendo de tu tolerancia al dolor, el médico aplicará una crema anestésica tópica antes del tratamiento, para ayudar a adormecer la piel ligeramente. Te aplicarán un aceite lubricante, gel o crema sobre la zona a tratar, que actuará como una barrera adicional entre las capas superficiales de la piel y la pieza de mano del dispositivo. Esto evitará rozaduras y quemaduras en la piel.

Tu médico comenzará entonces el tratamiento de la radiofrecuencia a través del área de tratamiento. Una vez completado te aplicarán otro gel, en este caso, será uno relajante, en ocasiones con efecto frío.

Puede ser recomendable tener una sesión o dos por semana con un promedio de 8-10 sesiones en total para un programa de tratamiento completo.

Riesgos de la radiofrecuencia

Durante la realización del tratamiento experimentarás sensación de calor cada vez que pase la energía de radiofrecuencia (RF) por tu piel y el tejido subyacente. Algunos dispositivos han incorporado mecanismos de enfriamiento, para proteger la piel de la calefacción, y que el tratamiento sea más cómodo.

Como la tolerancia de cada persona al dolor puede variar, es difícil de cuantificar cuán doloroso o incómodo es el tratamiento. También depende del dispositivo que se use para el tratamiento y los ajustes de potencia que se hayan utilizado para el tratamiento. Tu médico te puede ofrecer opciones de anestesia, como por ejemplo una crema anestésica tópica aplicada a la piel antes del tratamiento, o relajantes y medicamentos para controlar el dolor. Estos medicamentos te ayudarán a reducir al mínimo las molestias.

Los efectos secundarios más frecuentes del tratamiento con la energía de RF son la hinchazón, el enrojecimiento de la piel o la aparición de moratones en o alrededor de la zona tratada. Por lo general estos hematomas desaparecen en unos pocos días o semanas. También hay informes de una sensación de sequedad en la piel en el área tratada durante un par de días, la lubricación con aloe vera puede ser útil para esto.

Algunas personas pueden notar un ligero aumento en la producción de orina después del tratamiento. Esto es debido a que cualquier exceso de líquido que se acumule en las células de la zona tratada se drena a través del sistema linfático a través de la orina.

En circunstancias muy escasas, es posible sufrir quemaduras en la piel, sobre todo si el tratamiento no se realiza correctamente.

Post-tratamiento de RF: Qué hacer

No requiere de cuidados especiales después del tratamiento, aunque es posible que tu médico te sugiera alguna de las siguientes cosas:

  • Ligera aplicación de calmantes y lociones hidratantes, cremas o geles para el área de tratamiento, tales como el aloe-vera.
  • Enjuagues de agua fría o bolsas de hielo aplicada a la zona de tratamiento.
  • Aplicación de compresas frías y húmedas en la zona tratada.