Radiofrecuencia tripolar

Las primeras en revelar tu edad fueron las manchas en tus manos y ahora, ¡son tus brazos! La Relajación del músculo en esta zona del cuerpo es más evidente que en otras partes pero lo cierto es que pocas zonas se escapan a los efectos del tiempo.

El proceso de envejecimiento es inevitable y más aún si se siguen dietas incorrectas que disminuyen el número de proteínas de nuestro cuerpo y las fibras de colágeno en en los músculos. Estos dos factores son los que conducen a una pérdida dramática del tono muscular del cuerpo en general.

¿Cómo resolver el problema de la flacidez?

En el pasado, una complicada cirugía era la única solución para corregir los problemas de la edad. Hoy en día, hay nuevos métodos que te pueden ayudar a conseguir un cuerpo tonificado y fresco.

La radiofrecuencia tripolar

Esta tecnología proviene de Israel y permite que la energía de radiofrecuencia penetre en las capas más profundas de la piel, sin dañar la capa exterior. De esta manera, la producción de fibroblastos se potencia, y se genera nuevo colágeno que nos ayuda a mejorar el tono de la piel. Además, en el área donde se localiza el exceso de tejido graso y que ha sido tratado con radiofrecuencua tripolar, el sistema linfático funciona mejor.

Prevención de la celulitis

La activación del proceso lipolítico da resultados asombrosos: la piel se ve más fresca y más a tono gracias a la formación de nuevas fibras de colágeno. Esto es debido a la contracción de las fibras ya existentes. La piel también se ve más firme ya que el tejido graso ha sido eliminado.

El equipo de radiofrecuencia tripolar está formado por un mango que envía el calor pero que no quema. Este mango se coloca sobre el área a tratar durante unos 20-30 minutos. El procedimiento no necesita anestesia. El paciente siente el calor que fluye desde el interior hacia el exterior del tejido. Los tratamientos deben repetirse una vez a la semana hasta un total de diez sesiones aproximadamente, y luego una vez cada dos meses.

Nuevas tecnologías para la radiofrecuencia tripolar

En los últimos años, la radiofrecuencia ha jugado un papel de liderazgo en el campo de los nuevos tratamientos estéticos médicos. Esta es una metodología que mejora la apariencia de la piel y reduce el tejido adiposo sin necesidad de hacer una liposucción.

¿Cómo funciona esta técnica? ¿Es un tratamiento efectivo?

Ante de comenzar a resolver estas preguntas, vamos a aclarar algunos puntos que es posible que aún no tengas claros.

¿Qué es la radiofrecuencia?

Son ondas electromagnéticas que tienen una frecuencia entre 550,000 Hz y cientos de miles de Hz. Se utilizan comúnmente en sistemas de radio comunicación (ondas de radio, FM) en microondas para uso doméstico, así como en el campo médico.

Por medio de un campo electromagnético, la radiofrecuencia es capaz de conducir alternativamente iones positivos y negativos hacia las fuentes de emisión. En la radiofrecuencia bipolar las ondas pasan entre dos electrodos (polos) en el mismo mango. En este caso el paciente no siente ningún dolor, pero el tejido graso se elimina sólo parcialmente.

La última generación en el campo de la radiofrecuencia es un dispositivo de Israel: la radiofrecuencia tripolar. En este caso la corriente fluye entre dos electrodos (polos en el mismo identificador) y, gracias a una emisión más intensa de calor, estimula la formación de fibroblastos.

La radiofrecuencia tripolar consiste en 2 tecnologías que funcionan simultáneamente y de forma selectiva en el tratamiento del tejido, tanto en la superficie como en la profundidad.

El efecto del calor que se produce en la superficie es capaz de aumentar la formación de fibroblastos y en consecuencia la producción de colágeno tipo 1, que es más corto y más grueso. Esto significa un aumento en la consistencia de la dermis y el tejido se vuelve más tonificado.

Prevención de la celulitis

Además, este equipo es capaz de aumentar la temperatura de los tejidos profundos con la consiguiente eliminación de tejido graso en el estómago y los muslos. Esta acción de calentamiento provoca una mejora en la circulación de la sangre debido a la vasodilatación, lo que significa un mejor suministro del oxígeno necesario para el metabolismo de la grasa (el oxígeno es necesario para "quemar" los productos químicos en cualquier tipo de reacción).

Los resultados: disminución de la celulitis, la eliminación de toxinas, la reducción de la acumulación de grasa en el cuerpo y los tejidos sanos. En resumen, los principales efectos biológicos de la radiofrecuencia son las siguientes:

  • Efecto reafirmante
  • Aumento en el flujo sanguíneo, gracias a un mejor suministro de oxígeno en los capilares
  • Aumento en el suministro de oxígeno (las grasas se metabolizan más rápidamente)
  • Aumento en el metabolismo de líquidos (drenaje grasa)
  • Aumento de las sustancias nutritivas (aumento de la actividad celular y la síntesis de colágeno)
  • Aumento de los materiales de drenaje y los desechos
  • Disminución en el tejido adiposo

Además, la radiofrecuencia tripolar es capaz de tratar el aflojamiento de los tejidos corporales gracias a la regeneración de las fibras de colágeno. Esta acción se lleva a cabo por medio de un tratamiento no quirúrgico que es una acción de modelado, y en consecuencia la piel parece más joven.

En las situaciones clínicas en las que podemos observar áreas de fibrosis, se mejora la microcirculación. Las zonas más afectadas son el estómago, muslos, nalgas, brazos, cuello y cara. Por otra parte, se utiliza antes y después de la cirugía de liposucción.

Después del tratamiento el paciente vuelve a un estilo de vida normal de inmediato. Tendrá un poco de hinchazón que por lo general remite en un corto periodo de tiempo. Los resultados son sorprendentes y se consolidan en los próximos meses. Se necesitan de 8 a10 sesiones y se programan cada 1 ó 2 semanas.

Advertencias sobre la radiofrecuencia tripolar

Antes de realizar cualquier tipo de cirugía destinada a eliminar la grasa corporal (liposucción, por ejemplo), se anima a los pacientes a seguir una dieta adecuada a fin de permitir que el cirujano pueda operar con eficacia. En el caso de las radiofrecuencia es lo mismo.

No intentes hacer tu propia dieta, deja que sea el experto quien la decida.

Bebe mucha agua para eliminar toxinas. Haz un poco de ejercicio físico, al menos 30 minutos al día o largas caminatas.